Shot
Un accidente
Germán Ramos Navas
Conozco más de 20 plantas tequileras de Jalisco. Todas ellas muy cuidadas, limpias, ordenadas, desde las muy grandes hasta las más pequeñas. Todas cumplen con los detalles de seguridad de una nave industrial. La Rojeña prácticamente la conozco hasta el último rincón luego de más de cinco visitas.
Por ello, sin ser perito, la explosión del martes 23 de julio por la tarde en la planta industrial de la tequilera Cuervo, fue algo fortuito, es decir un accidente. Ahí cualquier “hijo de vecino” que ingresa al área industrial tiene que acatar las estrictas medidas de seguridad. Es una exigencia.
La seguridad es un principio. Un ejemplo, en las cavas subterráneas de Cuervo donde se añejan sus mejores caldos, además de regular la luz, la temperatura, hay todas las medidas para evitar accidente alguno, es decir en caso de incendio, o algún fenómeno natural.
Lamentable el fallecimiento de 6 personas en una de las emblemáticas tequileras, pero los accidentes son así impredecibles aún con las medidas de seguridad, porque no se detienen en que sus plantas tequileras, sus instalaciones, sus oficinas tengan todas las previsiones recientes, nada se deja a la deriva.
Hace unos años igualmente en otra tequilera de la zona de Tequila (Tres Mujeres) con sus instalaciones de medianas dimensiones ante las grandes, tenían todo con sus medidas de seguridad. El laboratorio modesto, pero bien ordenado y con las previsiones necesarias. Aun así se presentó el accidente, semejante al de Cuervo.
Los especialistas sostienen que la industria es una actividad de riesgo, aun cuando se respeten todas las medidas de seguridad. Cuervo lamentó los hechos y por supuesto nada dejara a la deriva. geranas@hotmail.com

No hay Comentarios